Mostrando entradas con la etiqueta teología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta teología. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de febrero de 2015

Tomar la palabra y preguntar (el inicio de la Pistilogía)

Parece que estamos en la hora crucial, donde después de tanta espera por alguna novedad de la divinidad, y mientrás que muchos matan en su nombre, otros condenan, y algunos se creen superiores, quienes valoramos el impulso que proporcionan nuestras humildes existencias hacia niveles superiores de entendimiento y conocimiento en virtud del progreso, proponemos una sola cosa Tomar la palabra Tomar la palabra para indicar que los múltiples tipos de divisiones que nos han impuesto desde las diferentes tradiciones, pareciera que no cuentan con la validez si vemos la humanidad a escala universal, no hay escalas válidas para que un grupo de seres humanos se apropie de la verdad, ¿quien puede ser tan soberbio para apropiarse de la verdad y desentendiéndose de más de 7000 millones de seres que tienen tanto valor como el suyo propio? ¿Quien es magno? ¿quien es veraz? Hay que tomar la palabra, es preciso pensar por nosotros mismos! ya se debe acabar la violencia en virtud de Dios, las clasificaciones según ideologías, sencillamente el dios que susurra en el oído para que un fiel asesine a un maldito, no existe. ¿existe el dios habla a la contraparte para que se levante en armas? ¿existen dioses para la guerra? ¿se justifica que exista un dios que nadie escucha pero que de vez en cuando convoca a la muerte en nuestras tierras? Hay que tomar la palabra y dejar de definirnos por lo que creemos o por lo que tenemos y empezar a definirnos por lo que somos: humanos, muy humanos.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Si ya es hermoso... (apuntes sobre la duplicación de la realidad)

Si ya el paisaje es hermoso, si sus fragancias nos embriagan de placer, si sus sonidos nos elevan en la inspiración, qué hacemos agregándoles duendes, adas, fantasmas y espíritus en el fondo? Con esta premisa de reflexión queremos darle curso a un aspecto de la teosofía, en el cual entendemos que "el universo, el mundo, la naturaleza, nosotros, lo microscópico, somos una misma cosa sin dualidad aparente", para reforzar asi la idea de valorar el presente, y de ofrecer supremacía a lo que se nos presenta y no a aquello que esperamos que la cosa sea.
De lo anterior nos quedan al menos dos aspectos a evaluar con el transcurrir de las investigaciones: 1._ ¿hace falta duplicar hacia lo "perfecto" lo que observamos en el mundo? 2._ ¿es necesario el enfoque hacia lo que esta aquí?
De hecho es viable argumentar que el fenómeno no siempre es conocido por el sujeto que busca conocer, lo que equivale a decir que una cosmovisión particular no se consoluda como la regla para el conjunto, a menos que sea probada con afirmaciones constatables; en segundo lugar, sí resulta altamente necesario valorar como único e irrepetible el presente que constatamos, para que elementos del pensamiento universal como la ética, la ecología, la política, etc, puedan tener el arraigo necesario dentro de las categorías de validez que hoy en día nos urgen consolidar.
Por lo tanto, estamos convencidos que la duplicación de la realidad se vizualiza como una alteración al sentido natural con el que las cosas marcan su palpitar en la gran trama universal.

lunes, 27 de octubre de 2014

la totalidad cósmica

Lee Smolin (1955, USA) ha dedicado gran parte de su vida a teorizar sobre la materia, sus propuestas son fundamentaciones sobre la física y cosmología del siglo XXI, de él obtenemos la siguiente premisa: "las cosas no tienen propiedades intrínsecas, todas las propiedades son relaciones entre las cosas", de lo cual en la web hay mucho material acuñado a Einstein y al filósofo Leibniz. El mundo intelectual hoy se sigue debatiendo si la materia esta compuesta de entidades absolutas y quienes visualizan un universo relacionado entre sí. Desde el nivel astronómico hasta el nivel microscópico, los ritmos vitales son muy similares, la unitotalidad se refiere a que el cosmos total es un sólo organismo vivo que se mueve inteligentemente hacia formas más óptimas de vida. Reordenamiento, direccionalidad, acumulación y despliegue son cuatro características de la materia en general que se constatan en cada cuerpo, y por lo tanto, el relacionismo de los elementos entre si salta a la palestra de las ciencias como el argumento que regenera las posibilidades de mayor vitalidad que lleva consigo el más inquieto de los elementos en virtud de su conciencia, el ser humano. En su afán por ser más, las posibilidades reales de trascender al contrastarse con la desaparición y/o aniquilación de elementos astronómicos de mayor rango existencial por medio de mecanismos, le permiten encontrar en el relacionismo denominado por nosotros "totalidad cósmica" un alivio ante las exigencias de presente que se consume las energías vitales entre banalidades consumistas y enfermedades que acrecientan las pasividades que disminuyen poco a poco la existencia humana. La totalidad cósmica nos llega como la esperanza en acto de saber que por muy superiores que nos creamos los integrantes de la raza humana, sólo somos parte de un intrincado y bello tapiz universal que nos asocia con elementos primordiales como el oxigeno hasta otros más complejos como el sentimiento de amor hacia otro ser humano.