Mostrando entradas con la etiqueta unitotalidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta unitotalidad. Mostrar todas las entradas
sábado, 7 de marzo de 2015
Por qué creemos? el campo de la pistilogía
El argumento histórico sobre la existencia de la divinidad ha cruzado todas las religiones y todas las culturas, Teo llegó a decir: "¿Cómo que la existencia de Dios es una pregunta sin respuesta? -dijo Teo, riéndose" (El Viaje de Teo, edit. Siruela, 1999)
Preguntas para iniciar: ¿es necesario creer? ¿se puede saber y creer en lo que se sabe? ¿la fe sólo se aplica a lo religioso, o se puede hablar de tener fe en si mismo? ¿creer limita el saber, o viceversa?
El miedo, la muerte, el más allá, en fin, todo los sujetos que remontan la imaginación a lo que se concibe como trascendencia, presumimos que conducen al ser humano a elaborar un entramado que le permite sujetarse a su vida por temor a perderla, parece que los seres humanos prefieren creer en algo, ¿creer salva? saltan muchas preguntas.
En un primer momento, los dioses y diosas en sus diferentes presentaciones histórico-culturales han venido a ser los dueños del creer, por muchos siglos fueron sus dueños, y el "creer" pasó a ser el calmante de la creciente reflexión humana, aquí nombramos algunos antiguos dueños de la creencia humana: los truenos, el sol, la luna, la lluvia; posteriormente: Apolo, Zeus, Abraxas, Ra, Amón, Brahma, etc... y la lista seguirá creciendo con el paso de los siglos.
Desde un segundo escalafón, la creencia es un motor que empuja a las personas a ser más: más vivos, más fuertes ante adversidades; de la misma manera que los ha empujado a ser "más" y "mejores", también los ha llevado a ser "malvados" y "despiadados", lo que equivale a afirmar que la fuerza del creer nos puede empujar a ser los más compasivos tanto como los más viles asesinos. ¿Creer no asegura el camino de la benevolencia?
Si en el siglo XIX Nietzsche llegó a expresar que dios había muerto, sin duda alguna en el siglo XXI no sólo revivió sino que se multiplicó, porque, ya las disputas no se tratan sobre la existencia de dios, sino sobre cual dios es más poderoso.¿necesita un dios demostrar su superioridad? muy parecido esto a las disputas de los dioses griegos.
Sin duda alguna creer es una inmensa fuerza que genera el incansable humano para poder sobreponerse a su día a día a y su finitud que tanto le rechina en su mente, así surge el amor como creencia en el afecto que nos da el otro, creemos en la hermandad y así han surgido las familias, creemos en nosotros mismos y por eso aprendemos y enseñamos. Creer es un motor!
Pienso en el creer y me surgen al menos dos aplicaciones: A.- creemos para mitigar el sentimiento de desdicha ante la muerte. B.- creemos porque reflexionamos y lo que obtenemos lo sujetamos a nosotros o a un dios convertido en creencia, de ahí es que se dice como apotegma de la teología universal que "el hombre es un creyente", dicho a nuestro modo "los seres humanos son creyentes", y eso estudiamos aquí.
Etiquetas:
conocimiento,
cosmología,
cosmos,
creencia,
creer,
dios,
espiritu y materia,
espiritualidad,
experiencia espiritual,
filosofía,
legado,
pistilogía,
teologia,
tomar la palabra,
unitotalidad
Ubicación:
Ciudad Ojeda, Venezuela
martes, 20 de enero de 2015
entre el cielo y el infierno (Pistilogía)
El nuevo orden gnoseológico nos apremia, avanzar o evolucionar para ser mejores será el nuevo planteamiento de nuestra conciencia.
La fuerza del pensamiento nos conduce hacia la nueva orilla del saber, necesitamos reposicionarnos sobre novedosas estrategias que vienen del avance del método científico sobre el conocimiento de la materia universal, ya la ciencia del conocimiento teológico y la filosofía de la naturaleza necesitan lanzarse sobre el nuevo abismo de retos que el presente siglo les reclama. Por lo tanto las premisas "ya todo está dicho", "nada nuevo hay bajo el sol", "yo creo y no pregunto" son premisas de flacidez mental que nada aportan a la necesidad de nuevos conocimientos, no podemos ser lectores del diario de anteayer de Lewis Carol, debemos promover la novedad dentro de la cotidianidad.
De tal manera, nos estalla en la cara la luz de la FE, pero no bajo presupuestos conformistas, sino bajo presupuestos atrevidos y llenos de inquietud. En primer lugar, la "epojé" nos apremia como hipótesis andante, la tolerancia y la precisión en el paso a paso de la presente presunción.
¿Es posible la clave pistológica como avance del creer hasta el conocer?
Revisando un poco el libro V de la República, La Pistis es una de las claves platónicas del conocimiento, la cual se muestra como una línea en donde cada extremo esta compuesto por la epísteme (conocimiento) y doxa (opinión), donde la Pistis es parte de la Doxa que hace menos daño al saber, y en donde la Eikasía es lo más semejante a la ignorancia. La Pistis es el camino de la creencia que mira hacia el conocimiento pleno, la Pistis no parece estática, parece flexible y más bien en crecimiento.
El "logos" es una luz de nuestro pensamiento que brilla "una palabra razonada y reflexionada", que no llega agostada de conocimiento sino que por el contrario dentro de ella palpita el avance desde la inquietud de la conciencia humana.
La pistilogía podría ser nuestro criterio de entendimiento humano, en donde depositemos las parcialidades etno-religiosas y los avances de la ciencia para conducirlos hacia el bienestar humano, donde el "creer" y el "saber" se fundan en progreso y compasión.
Planteamos la siguiente hipótesis: ¿es la pistilogía la clave de equilibrio entre ciencia y fe?
Dicho de otro modo, La fe necesita salir de la conformidad con su dato revelado, y la ciencia necesita encontrarse con la maravilla de la creencia, juntas parecieran una herramienta de optimismo hacia las generaciones futuras; ya han fracasado los fundamentalismos islámicos, el ultra fanatismo judío y los moralismos de los cristianos, cada uno de los aspectos mencionados anteriormente, pertenecen a minúsculas expresiones dentro de esos tres grandes grupos religiosos, y que son pilares de la cultura del siglo XXI, sin embargo, sus extremismos fundamentalistas, socaban las bases de toda la humanidad en tanto que predican virtudes y siembran muerte en nombre de su dios.
Por el lado de la ciencia, sin el equilibrio que proporciona la ética nos arroja hacia la infinitud de la maldad humana, porque con el criterio de la inteligencia podemos suspender su uso racional en pro del bienestar universal desembocando su poder hacia expresiones de violencia contra la unitotalidad cósmica que nos pertenece.
Nos parece que el criterio universal desde las parcialidades religiosas hacia una visión unitotal del misterio de la fe humana y su inquietud por el saber y la vida, tendría en la pistilogía una buena herramienta.
Etiquetas:
conocimiento,
conocimiento e investigación.,
cosmología,
cosmos,
dios,
divinidad,
doxa,
episteme,
filosofia,
fundamentalismos,
humanidad,
logos,
Naturalismo,
pistilogía,
pistis,
teologia,
teosofía,
unitotalidad
Ubicación:
Ciudad Ojeda, Venezuela
lunes, 27 de octubre de 2014
la totalidad cósmica
Lee Smolin (1955, USA) ha dedicado gran parte de su vida a teorizar sobre la materia, sus propuestas son fundamentaciones sobre la física y cosmología del siglo XXI, de él obtenemos la siguiente premisa: "las cosas no tienen propiedades intrínsecas, todas las propiedades son relaciones entre las cosas", de lo cual en la web hay mucho material acuñado a Einstein y al filósofo Leibniz.
El mundo intelectual hoy se sigue debatiendo si la materia esta compuesta de entidades absolutas y quienes visualizan un universo relacionado entre sí.
Desde el nivel astronómico hasta el nivel microscópico, los ritmos vitales son muy similares, la unitotalidad se refiere a que el cosmos total es un sólo organismo vivo que se mueve inteligentemente hacia formas más óptimas de vida.
Reordenamiento, direccionalidad, acumulación y despliegue son cuatro características de la materia en general que se constatan en cada cuerpo, y por lo tanto, el relacionismo de los elementos entre si salta a la palestra de las ciencias como el argumento que regenera las posibilidades de mayor vitalidad que lleva consigo el más inquieto de los elementos en virtud de su conciencia, el ser humano. En su afán por ser más, las posibilidades reales de trascender al contrastarse con la desaparición y/o aniquilación de elementos astronómicos de mayor rango existencial por medio de mecanismos, le permiten encontrar en el relacionismo denominado por nosotros "totalidad cósmica" un alivio ante las exigencias de presente que se consume las energías vitales entre banalidades consumistas y enfermedades que acrecientan las pasividades que disminuyen poco a poco la existencia humana.
La totalidad cósmica nos llega como la esperanza en acto de saber que por muy superiores que nos creamos los integrantes de la raza humana, sólo somos parte de un intrincado y bello tapiz universal que nos asocia con elementos primordiales como el oxigeno hasta otros más complejos como el sentimiento de amor hacia otro ser humano.
Etiquetas:
conocimiento e investigación.,
cosmos,
divinidad,
evolución,
filosofía,
Naturalismo,
relacionismo.,
teología,
unitotalidad
Ubicación:
Ciudad Ojeda, Venezuela
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


