sábado, 16 de mayo de 2015

El deseo de volver

los elementos han orbitado el universo, sus partículas eternas han llegado hasta nuestro hogar, el mismo carbono que se consigue en las lunas de saturno, es el mismo que conseguimos en la Tierra, hasta ahora, conocemos que sólo aquí se han conjugado para originar vida, el hidrógeno, el carbono, las diferentes proteínas, han originado células que buscando unión han creado obras maestras de la vitalidad, cuerpos minerales, placas, agua, plantas, y en su movimiento por la superficie han desarrollado vida animal y vegetal, de ellos solamente una especie ha podido pensarse a sí misma y esa somos nosotros los seres humanos, somos los únicos conscientes de esto, y sabiendo que provenimos de las estrellas que vemos en las noches, al verlas, somos los únicos seres vivos que anhelamos volver a ellas. tips de pistilogía. "el deseo de volver" Cuadro: Van Gogh, La noche estrellada, 1888.

domingo, 19 de abril de 2015

La ética desmoralizada, llegar a la ética implícita.

El ser humano es el recipiente de la ética, es el lugar donde todas las reflexiones tienen espacio para ser medidas y sopesadas por sus criterios, la ética se pudiera entender como el comportamiento humano en sí mismo; lo humano existe, existe la ética. Se puede hablar de una historia de la ética, tal como se habla de una historia de filosofía o una historia universal, sin embargo de manera general se puede entender la ética como un modo de ser que distingue lo humano de lo no-humano, es decir, la ética es una pequeña expresión del conglomerado universal de la vida, pero su humildad no quita su importancia, porque es parte de la esencia humana, y su abanico es multicolor, asi que no se puede hablar de una ética, sino de éticas, aunque todas apuntan a ciertas tendencias como por ejemplo condenar el asesinato de inocentes o el robo, sin embargo ese no es el punto. El entendimiento de ética y de moral para la Teosofía es bajo un mismo concepto: "es el estudio de los actos humanos en su aproximación a lo bueno y agradable o a lo malo y detestable". Para lo cual buscamos incentivar o activar un nuevo criterio, un aspecto que le agregue amplitud a lo ético, que la moral no se reduzca a leyes de bueno o malo, sino que busquen llevar los actos humanos hacia lo perdurable, hacia lo que ayude a otros seres humanos. Sin duda alguna, aspectos en los cuales cualquier persona podrá entender que la ética siempre apuntará hacia el bien, pero repetimos, no sólo al bien como concepto fotografíco, sino a lo perdurable como bienestar en acción, el bien en pleno proceso. La pistilogía como criterio de amplitud y acogida hacia lo humano, se reposa en la ética como el valor añadido de adaptabilidad ante las variaciones culturales, para que sea aquí o en Marte, sea en Korea del Norte o en Argentina, el valor de lo humano sea percibido como "valioso" y por encima de eso, "perdurable". En el pasado las legislaciones antiguas como el código de Hamurabi, el decálogo, el estado griego, el derecho romano, sin duda alguna agotaron sus decreto y donde había una ley le antecedía un delito, es necesario que pasen de ser legislaciones restrictivas a puntos de entendimiento humano. Para llegar a lo siguiente, se necesita un nuevo orden legislativo ético, ya no podemos mantener la ética del "hazlo bien y te premio" o "lo haces mal y te castigo", se trata de difundir un nuevo criterio, "hazlo bien para que perdure", porque lo valioso se encuentra en frente de nosotros, comparte nuestra existencia, de nada sirve hacer el bien para que me paguen, el bien sirve para recibir bondad de igual modo. Porque en un mundo donde nada vale la pena, todo adquiere valor, y por lo tanto no existirá consenso universal mediante legislaciones que no tengan su valor implícito, debido a que el fracaso existencial de las legislaciones con premios ubicados en el más allá es que siempre serán violadas. Si respetamos a otro ser humano porque es parte de nuestra vitalidad, sin duda alguna nos ahorrará los robos-ofensas-violaciones-malos tratos-asesinatos; porque la fuerza de las legislaciones con beneficios religiosos se está agotando, porque en los países donde más se leen los libros sagrados siguen sufriendo de intolerancia hacia los distintos, por citar ejemplos claves: el asesinato público de homosexuales en los países islámicos, el genocidio en contra de los palestinos por parte de "un pueblo elegido por dios", la corrupción y desfalco económico en países de influencia cristiana, nos atestiguan la necesidad de cambios sustanciales que desemboquen en el paso de una ética desmoralizada hacia una amplitud de entendimiento de mi ser hacia otros seres en conocimiento que compartimos un bien común que es la vida, que debe ser mantenida para los que vienen detrás de nosotros. Cuadro: el Puente Langlois, Van Gogh 1888.

sábado, 4 de abril de 2015

un acercamiento a lo humano: el sentido de finitud.

Mucho se postpone en nombre de la grandeza imaginaria humana, muchos han llegado a declararse magnánimos, otros han levantado monumentos en su honor, pero existe un elemento que da piquiña en la cabeza de muchas personas: "somos seres con tiempo limitado" y eso genera un revoloteo mental tan grande que puede ser confundido con la nostalgia, y creemos que se trata del fondo humano más humilde que existe, es saber que es esto lo que somos y no otra cosa, que la eternidad se vendió como un bálsamo que aunque calma la ansiedad, sin embargo no la elimina. El sentido de finitud vendrá a ser para la Teosofía un elemento de organización de la realidad con miras hacia la búsqueda de la trascendencia en el legado en tanto que, salvando el sentido humano de trascendencia, intenta recabar las evidencias de lo presente para que en el futuro sea continuado. De tal manera que el sentido de finitud será para nosotros una herramienta de seriedad y compromiso ante lo actual con miras a ayudar a las próximas generaciones de humanos que despierten hacia la búsqueda de sentido y eviten caer en consideraciones que los desvinculen de su humanidad, su gran tesoro, la conciencia del aquí y ahora. Técnicamente nos gustaría conducir nuestra terminología al determinar que cuando hablamos de "finitud", hablamos según el sentido griego de la palabra Télos, que es algo relacionado a lo que conocemos como "resultado" u "objetivo", debido a que si la naturaleza trabaja con su Telos, lo humano en su sentido natural también se ajusta como una especie de deontología producto de su necesidad de ofrecer resultados u alcanzar objetivos en base a su naturaleza. La teóloga brasileña Ivone Gebara nos ha regalado un fragmento digno de repasar, nos sumerge en el sentido fontal de nuestra existencia, que se vive la vida pensando en vida y en superar los retos que nos proponemos: "He aprendido que todo pasa y este no es un aprendizaje triste ni alegre. Es sólo algo que viene llegando en el día a día y no hay cómo huir de esta enseñanza que la vida nos va preparando e imponiendo delicadamente. Hay un tiempo para cada experiencia, para cada descubrimiento y para cada encuentro. Y cuando avanzamos en los sesenta años, vamos teniendo la impresión que nuestra copa de vino ya se está vaciando. Hasta se puede percibir la borra, aquel sedimento oscuro que queda en el fondo de la copa y que muchas veces evitamos beber. Pero, yo quiero beberlo hasta el fin. No quiero perder ninguna gota, pues sé que cada una tiene un sabor especial y único". (Ivone Gebara: Hay tiempo para todo, 2009) la finitud pudiera ser una fuerza motora de vitalidad, que sirva a la humanidad dentro de sus limites existenciales, para lo cual se necesita el valor de la responsabilidad vital y el compromiso con el mundo por hacerlo mejor cada vez más. Anexo una reflexión del científico Carl Sagan, quien en 1990 ordenó dar vuelta en su enfoque a la sonda Voyager y capturó una foto sobre el planeta tierra, que al día de hoy, nos sigue dando para crear y reflexionar... Entonces, ¿para qué estamos aquí? Video: https://www.youtube.com/watch?v=b0khM5rYXSI cita digital: http://www.artemisanoticias.com.ar/site/notas.asp?id=44&idnota=6772

sábado, 14 de marzo de 2015

Del luto de la eternidad al amanecer del existir hoy (clave de pistilogía)

Para no fallecer en la "dulce espera" de la eternidad, he descubierto que hay vida antes de la muerte y que necesito de los ejercicios, la filosofía y la escritura para poder ser yo y dejar de esperar "ser" en un momento determinado. Han pasado larga noches donde el deseo de eternidad simplemente carcome la vida, posponiendo lo presente por el deseo de ser algo superior a lo establecido y que hemos recibido, el luto de la vida optimista se esconde detrás de frases que parecen ser conducidas por la irracionalidad: "busco la felicidad", mientras que sólo existen y viven de reglas y modelos impuestos con categorías de pensamiento antiguas y que hoy en día no son sostenidos con tanta validez como en el pasado, para lo cual haría falta una dosis de realismo sacado de un sencillo paseo por la plaza de nuestra localidad. Dos categorías a rescatar: los seres humanos son egoístas, los seres humanos son compasivos. 1.- Los seres humanos somos egoístas: la selección del mejor, la reproducción y la subsistencia son pilares de la conducta de cada ser humano por muy refinado que sea su comportamiento social, reconocerlo implica la humildad de su condición, porque "seleccionar", "reproducir" y "subsistir" significa o es sinónimo de muerte, de animalidad y maldad; buscamos ser satisfechos. 2.- Los seres humanos somos compasivos: una de las mejores armas para la subsistencia ha sido desarrollar el compasión por nuestros seres queridos, la misma nos ha permitido revalorar la persona que tenemos a nuestro lado, y ha conducido nuestra condición de maldad para tener un límite desarrollado por el cultivo de la razón, que se asemeja a darle valores a quienes amamos, de tal modo que podemos decir que no hacemos el mal de nuestra condición egoísta porque obtenemos beneficios de la relación de amor que nos embarga hacia el otro ser amado, querido, protegido o beneficiado de nuestra acción; damos y recibimos. Está amaneciendo una fuerza que nos empuja a valorar lo presente y a no conformarnos con metarelatos que desconectan nuestras fuerzas del trabajo diario, nuestras ganas de ser más, nuestro empuje hacia lo mejor, nuestro goce; a cuenta de esperar, esperar, esperar.... algo que no termina de llegar y que es reeditado en sus argumentos de cuando en cuando. Antes del amanecer, se están consolidando tres condiciones que fluyen en las personas: caen dioses y diosas, desaparecen espacios no explicados, empezamos a saber a donde nos dirigimos y lo que deseamos: el bienestar de la humanidad. Foto: El café de la noche, Van Gogh (1888)

sábado, 7 de marzo de 2015

Por qué creemos? el campo de la pistilogía

El argumento histórico sobre la existencia de la divinidad ha cruzado todas las religiones y todas las culturas, Teo llegó a decir: "¿Cómo que la existencia de Dios es una pregunta sin respuesta? -dijo Teo, riéndose" (El Viaje de Teo, edit. Siruela, 1999) Preguntas para iniciar: ¿es necesario creer? ¿se puede saber y creer en lo que se sabe? ¿la fe sólo se aplica a lo religioso, o se puede hablar de tener fe en si mismo? ¿creer limita el saber, o viceversa? El miedo, la muerte, el más allá, en fin, todo los sujetos que remontan la imaginación a lo que se concibe como trascendencia, presumimos que conducen al ser humano a elaborar un entramado que le permite sujetarse a su vida por temor a perderla, parece que los seres humanos prefieren creer en algo, ¿creer salva? saltan muchas preguntas. En un primer momento, los dioses y diosas en sus diferentes presentaciones histórico-culturales han venido a ser los dueños del creer, por muchos siglos fueron sus dueños, y el "creer" pasó a ser el calmante de la creciente reflexión humana, aquí nombramos algunos antiguos dueños de la creencia humana: los truenos, el sol, la luna, la lluvia; posteriormente: Apolo, Zeus, Abraxas, Ra, Amón, Brahma, etc... y la lista seguirá creciendo con el paso de los siglos. Desde un segundo escalafón, la creencia es un motor que empuja a las personas a ser más: más vivos, más fuertes ante adversidades; de la misma manera que los ha empujado a ser "más" y "mejores", también los ha llevado a ser "malvados" y "despiadados", lo que equivale a afirmar que la fuerza del creer nos puede empujar a ser los más compasivos tanto como los más viles asesinos. ¿Creer no asegura el camino de la benevolencia? Si en el siglo XIX Nietzsche llegó a expresar que dios había muerto, sin duda alguna en el siglo XXI no sólo revivió sino que se multiplicó, porque, ya las disputas no se tratan sobre la existencia de dios, sino sobre cual dios es más poderoso.¿necesita un dios demostrar su superioridad? muy parecido esto a las disputas de los dioses griegos. Sin duda alguna creer es una inmensa fuerza que genera el incansable humano para poder sobreponerse a su día a día a y su finitud que tanto le rechina en su mente, así surge el amor como creencia en el afecto que nos da el otro, creemos en la hermandad y así han surgido las familias, creemos en nosotros mismos y por eso aprendemos y enseñamos. Creer es un motor! Pienso en el creer y me surgen al menos dos aplicaciones: A.- creemos para mitigar el sentimiento de desdicha ante la muerte. B.- creemos porque reflexionamos y lo que obtenemos lo sujetamos a nosotros o a un dios convertido en creencia, de ahí es que se dice como apotegma de la teología universal que "el hombre es un creyente", dicho a nuestro modo "los seres humanos son creyentes", y eso estudiamos aquí.

domingo, 15 de febrero de 2015

Tomar la palabra y preguntar (el inicio de la Pistilogía)

Parece que estamos en la hora crucial, donde después de tanta espera por alguna novedad de la divinidad, y mientrás que muchos matan en su nombre, otros condenan, y algunos se creen superiores, quienes valoramos el impulso que proporcionan nuestras humildes existencias hacia niveles superiores de entendimiento y conocimiento en virtud del progreso, proponemos una sola cosa Tomar la palabra Tomar la palabra para indicar que los múltiples tipos de divisiones que nos han impuesto desde las diferentes tradiciones, pareciera que no cuentan con la validez si vemos la humanidad a escala universal, no hay escalas válidas para que un grupo de seres humanos se apropie de la verdad, ¿quien puede ser tan soberbio para apropiarse de la verdad y desentendiéndose de más de 7000 millones de seres que tienen tanto valor como el suyo propio? ¿Quien es magno? ¿quien es veraz? Hay que tomar la palabra, es preciso pensar por nosotros mismos! ya se debe acabar la violencia en virtud de Dios, las clasificaciones según ideologías, sencillamente el dios que susurra en el oído para que un fiel asesine a un maldito, no existe. ¿existe el dios habla a la contraparte para que se levante en armas? ¿existen dioses para la guerra? ¿se justifica que exista un dios que nadie escucha pero que de vez en cuando convoca a la muerte en nuestras tierras? Hay que tomar la palabra y dejar de definirnos por lo que creemos o por lo que tenemos y empezar a definirnos por lo que somos: humanos, muy humanos.

martes, 20 de enero de 2015

entre el cielo y el infierno (Pistilogía)

El nuevo orden gnoseológico nos apremia, avanzar o evolucionar para ser mejores será el nuevo planteamiento de nuestra conciencia. La fuerza del pensamiento nos conduce hacia la nueva orilla del saber, necesitamos reposicionarnos sobre novedosas estrategias que vienen del avance del método científico sobre el conocimiento de la materia universal, ya la ciencia del conocimiento teológico y la filosofía de la naturaleza necesitan lanzarse sobre el nuevo abismo de retos que el presente siglo les reclama. Por lo tanto las premisas "ya todo está dicho", "nada nuevo hay bajo el sol", "yo creo y no pregunto" son premisas de flacidez mental que nada aportan a la necesidad de nuevos conocimientos, no podemos ser lectores del diario de anteayer de Lewis Carol, debemos promover la novedad dentro de la cotidianidad. De tal manera, nos estalla en la cara la luz de la FE, pero no bajo presupuestos conformistas, sino bajo presupuestos atrevidos y llenos de inquietud. En primer lugar, la "epojé" nos apremia como hipótesis andante, la tolerancia y la precisión en el paso a paso de la presente presunción. ¿Es posible la clave pistológica como avance del creer hasta el conocer? Revisando un poco el libro V de la República, La Pistis es una de las claves platónicas del conocimiento, la cual se muestra como una línea en donde cada extremo esta compuesto por la epísteme (conocimiento) y doxa (opinión), donde la Pistis es parte de la Doxa que hace menos daño al saber, y en donde la Eikasía es lo más semejante a la ignorancia. La Pistis es el camino de la creencia que mira hacia el conocimiento pleno, la Pistis no parece estática, parece flexible y más bien en crecimiento. El "logos" es una luz de nuestro pensamiento que brilla "una palabra razonada y reflexionada", que no llega agostada de conocimiento sino que por el contrario dentro de ella palpita el avance desde la inquietud de la conciencia humana. La pistilogía podría ser nuestro criterio de entendimiento humano, en donde depositemos las parcialidades etno-religiosas y los avances de la ciencia para conducirlos hacia el bienestar humano, donde el "creer" y el "saber" se fundan en progreso y compasión. Planteamos la siguiente hipótesis: ¿es la pistilogía la clave de equilibrio entre ciencia y fe? Dicho de otro modo, La fe necesita salir de la conformidad con su dato revelado, y la ciencia necesita encontrarse con la maravilla de la creencia, juntas parecieran una herramienta de optimismo hacia las generaciones futuras; ya han fracasado los fundamentalismos islámicos, el ultra fanatismo judío y los moralismos de los cristianos, cada uno de los aspectos mencionados anteriormente, pertenecen a minúsculas expresiones dentro de esos tres grandes grupos religiosos, y que son pilares de la cultura del siglo XXI, sin embargo, sus extremismos fundamentalistas, socaban las bases de toda la humanidad en tanto que predican virtudes y siembran muerte en nombre de su dios. Por el lado de la ciencia, sin el equilibrio que proporciona la ética nos arroja hacia la infinitud de la maldad humana, porque con el criterio de la inteligencia podemos suspender su uso racional en pro del bienestar universal desembocando su poder hacia expresiones de violencia contra la unitotalidad cósmica que nos pertenece. Nos parece que el criterio universal desde las parcialidades religiosas hacia una visión unitotal del misterio de la fe humana y su inquietud por el saber y la vida, tendría en la pistilogía una buena herramienta.